COMUNIDAD ISRAELITA NAZARENA DE CHILE

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LA CAIDA, TESTIMONIO DE LA APOSTASIA

 

 

 

Porque en el caso de los que fueron una vez iluminados, que probaron del don celestial y fueron hechos partícipes del Espíritu Santo, que gustaron la buena palabra de Di-s y los poderes del siglo venidero, pero después cayeron, es imposible renovarlos otra vez para arrepentimiento, puesto que de nuevo crucifican para sí mismos al Hijo de Di-s y Lo exponen a la ignominia pública.

(Heb 6:4-6)

 

Esta palabra es fuerte, pero es el cumplimiento del verbo profético de Yeshúa el cual anuncia que muchos caerían de la fe. Pero es una oportunidad para compartir con mis lectores lo que yo creo que es la principal táctica que HaSatán está usando contra el pueblo de Di-s hoy.

 

Observamos algo que está sucediendo una y otra vez  a los creyentes en Yeshúa en la actualidad – esto es, su redescubrimiento de de las raíces judías de su fe lo cual los está llevando a la negación del propio Yeshúa quien los rescató de las tinieblas – puede sonar extraño de alguien que enseña al pueblo acerca de sus raíces judías y aboga porque el cristianismo se reconecte con su raíz hebraica y se desligue de lo que lo une a raíces paganas greco-romanas. Pero es precisamente por esta razón que los maestros serán juzgados más estrictamente – siento que debemos advertir al pueblo contra esta trampa colocada para ellos por el enemigo.

 

Hay una significativa diferencia entre el Judaísmo como es practicado hoy y la fe bíblica de nuestros antepasados Abraham, Yitzjak y Yaacov. La fórmula contemporánea del Judaísmo (Rabínico) consiste, como ya ocurrió en manera extensa en tiempos de Yeshúa. De enseñanzas bíblicas (Tanaj) mezcladas con reglas hechas por hombres y la interpretación de los rabinos (Talmud) enseñadas como si se tratara de la doctrina de Di-s. Esto se presenta como una gran erudición pero no es otra cosa que una guía para la confusión y las concepciones erróneas para aquellos que no tienen suficiente conocimiento para distinguir entre cuál es un concepto de Di-s y cuál la interpretación particular de un rabino. Cuando yo crecía en mi hogar judío ortodoxo (rabínico) no habiendo jamás leído la Biblia por mí misma yo tampoco conocía que había diferencias y así llegué a la conclusión que todas las cosas eran un pote de explicaciones sin sentido hasta que yo misma leí la Biblia (y vine a la fe en Yeshúa).

 

Particular peligro existe entre los creyentes no judíos, en especial aquellos que descubren que tienen algún antepasado judío (o se ha unido a alguna congregación mesiánica). No habiendo crecido dentro de familias judío observantes, comienzan a buscar e investigar las cosas “judías”, para tratar de recuperar lo que perdieron a través de la asimilación o la ignorancia (agrego, para buscar ser “más judío” que los propios creyentes de origen judío que encuentran en la congregación mesiánica). Ponen más importancia que la aceptación de Di-s o su amor en el Mesías Yeshúa, la crisis de identidad le lleva a procurar la aceptación de la comunidad judía tradicional (rabínica), es decir, aquellos judíos que no creen en Yeshúa el Mesías. Desafortunadamente dentro de las Iglesias cristianas, estas personas comienzan por recibir el rechazo de los hermanos que abiertamente les critican su búsqueda y por tratar de ser “demasiado judíos”, lo cual solamente les lleva a una posterior desconexión con la fraternidad de creyentes en Yeshúa. (Lo mismo ocurre dentro de las congregaciones mesiánicas, con la diferencia que allí empiezan por criticar fuertemente lo que no “sienten” que sea “judío” bajo el criterio del rabinismo). Hemos visto esto ocurriendo y luego estas personas empiezan a conectarse con las sinagogas ortodoxas donde son también expulsados también por que son “demasiado cristianos”. Esto lo que produce es ruptura familiar y aislamiento convirtiéndose estas personas en objetivos militares del enemigo, completamente vulnerables. No nos podemos permitir ser ignorantes de los esquemas del enemigo y estamos obligados a ayudar a rescatar aquellos que están siendo conducidos “al matadero”.

 

Puede también suceder con aquellos que no teniendo ningún nexo sanguíneo o afinidad familiar con judíos sientan una inclinación a favor de Israel  y el pueblo judío y este sentimiento humanista, que puede ser legítimo, algunas veces traspasa la línea del amor por el de la adoración. El Judaísmo no es para ser adorado, solamente el Di-s de los judíos es digno de todo el amor y adoración. Israel misma no debe ser exaltada, solo el Di-s de Israel puede tener esa posición.

  

CELO EXCESIVO O SACANDO EL BEBÉ DEL BAÑO

 

La traición a Yeshúa algunas veces comienza muy sutilmente. Puede iniciarse cuando el cristiano se horroriza al enterarse del pasado sangriento del antisemitismo de la Iglesia Cristiana. Es natural que ante tal descubrimiento, el cristiano actúe con gran arrepentimiento y con el corazón contrito y humillado por los viles actos perpetrados en contra del pueblo judío “en el nombre de Cristo”, algunos quieren distanciarse de las cosas “cristianas” y en otros casos del propio Mesías. Este problema se complica cuando este cristiano descubre, por medio del estudio de sus raíces judías y a través de la revelación bíblica, que algunas de las prácticas actuales del cristianismo (y algunas doctrinas) de la fuente principal del cristianismo son anti-bíblicas y de origen pagano.

 

Una vez más, como en el caso del cuidado que deben tener los padres cuando sacan al bebé (recién nacido) del baño de agua tibia para evitar que se resfríe, es la situación de un creyente en tal circunstancia, ya que es posible que haya elementos de error en alguna forma de religión, eso no da la justificación para que uno haga transferencia de una religión a otra, que igualmente contiene elementos de error. Porque es solamente la fe bíblica que reposa sobre un fundamento sólido en la Palabra de Di-s, la cual podrá fortalecer al creyente y evitar su caída (resfriado mortal).

 

LA INFLUENCIA DE LOS ANTI-MISIONEROS.

 

Otro factor que entra en este tema es la de una fuerza organizada y activa de los Anti Misioneros del judaísmo rabínico (“Judíos por el Judaísmo”(USA), “Yad Achim”(Israel), “Esh HaTora y “Judaísmo Hoy” en Internet y otros) individuos y organizaciones dedicados a prevenir la difusión del Evangelio entre el pueblo judío quienes han publicado mucha información y material en un intento de desacreditar la fe en Yeshúa. Ellos guardan un ojo atento en Israel y alrededor del mundo sobre cualquier “actividad misionera” dirigida al pueblo judío. Están bien fondeados financieramente y han progresado mucho en especial en obtener fondos de las comunidades judías de todo el mundo. Hacen avisos en periódicos judíos ofreciendo asesoramiento gratuito  sobre “Cómo combatir los intentos de los misioneros cristianos para ‘robar almas judías’”.

 

Estas organizaciones e individuos aun espían en internet buscando “ovejas pérdidas”  de Israel quienes han sido atrapados por los odiados “engañadores Mesiánicos”. Se comienza enviándole correspondencia con el objeto de traer al judío de regreso a su “verdadera fe”. Estos grupos imparten seminarios y mantienen una campaña constante de reclutamiento de judíos seculares para transformarlos en observantes del judaísmo rabínico, también existe un grupo en Jerusalén  de “apoyo a padres cuyos hijos han sido acosados por los "misioneros cristianos”. 

 

¿Qué tiene que ver esto con nosotros los creyentes (judíos y no judíos)? Es bastante fácil obtener estos materiales anti-cristianos. Si uno no está bien versado en las Sagradas Escrituras sus argumentos pudieran sonar convincentes. Las dudas comienzan a formarse en la mente y las respuestas no pueden ser encontradas. Ocurre que este creyente se ha abierto cada vez más a las enseñanzas rabínicas, incluyendo Kabalá y Zohar (misticismo judío) allí la ceguera comienza nuevamente y al final el velo es firmemente recolocado sobre los ojos de ese creyente y así no continúa con capacidad para “ver” la luz.

 

SERVIR A DOS SEÑORES

 

Hemos podido ver, una y otra vez, a creyentes iniciar estudios bajo rabinos del judaísmo ortodoxo y a sus grupos de estudio a quienes se les advirtió lo que les sucedería, respondían vehementemente que ellos NUNCA negarían a Yeshúa. Tristemente, estas mismas personas más temprano que tarde empiezan a hacer cosas que ellos mismos consideraban impensable. ¿Cómo sucede esto?  He llegado a la conclusión que la razón radical en el asunto de la doble lealtad espiritual. Hay varias sectas en el judaísmo rabínico: Ortodoxos, Ultra ortodoxos, Lubavicht, Jasídicos, Conservadores y Reformados. Y con mucha diversidad de conceptos y creencias, pero en una sola cosa se han puesto de acuerdo: “Jesús (Yeshúa) no es para los judíos”. La mayoría (con algunas excepciones) aun los más liberales de ellos – los Reformados – abiertamente odian algo u algo que sea Mesiánico, considerándolo como una apostasía a la fe judía. Una mujer rabino reformada dijo esto: “Los verdaderos judíos no creen que Jesús de Nazareth era el Mesías, ellos (Mesiánicos “ex”-judíos) son al menos, mal orientados y en el peor caso son apostatas.

 

Durante nuestra lucha por lograr la “aliyá”, contratamos un servicio legal independiente dedicado a luchar por los derechos de “todos los judíos” fueran afiliados o no al judaísmo ortodoxo (gran parte de los aspectos legales israelíes son controlados por  el sector religioso judío ortodoxo).

 

Nuestro abogado concluyó diciéndonos que aunque yo tenía más documentos probatorios  de mi “judaidad” que ningún otro cliente que hubiera jamás representado, solo podría defender los derechos de cualquier judío “excepto de aquellos que creyeran que Yeshúa es el Mesías”. Un connotado judío ortodoxo judío norte-americano escritor de una emisión regular de e-mails para miles de suscriptores (muchos de quienes son cristianos) y quien colecta considerables sumas de dinero para su “ministerio” de los “Sionistas Cristianos” como de promotores judíos, rechazó en hablar en ninguna “congregación Mesiánica” en su reciente gira por los Estados Unidos de América.

 

Comprendo que posiblemente ofenderé a muchas personas por lo que estoy diciendo, pero yo no soy una anti-semita, yo crecí en un hogar judío ortodoxo y amo profundamente a mi pueblo judío. Yo vivo en Israel y estoy comprometida con esta tierra y con este pueblo, como lo está mi Di-s. Y yo animo, tanto a judíos como a creyentes no judíos a amar y apoyar a Israel y al pueblo judío, pero hay un peligro aquí que es necesario exponer, Ruth, cuando decidió poner su lealtad, lo hizo no solo al pueblo de Israel, sino a su Di-s. Me gustaría ilustrar el proceso de La Caída con algunos ejemplos y discutir un tema relacionado a nuestra propia y personal experiencia, para aclarar más  este asunto.

 

Una familia Judío Mesiánica emigró de Rusia y vivió en Israel por un periodo de tiempo, pero encontró demasiadas dificultades aquí y se fueron a Canadá. Allí nos reunimos con ellos en una Congregación Mesiánica pero en ese tiempo también asistían a una Iglesia Eslava. El marido era nacido judío pero su esposa era no-judía. Ambos estaban muy interesados en aprender más acerca de sus raíces judías pues ninguno de los dos había crecido en un hogar judío observante, así el marido empezó a reunirse en un “Kolel” –un grupo de estudio judío ortodoxo- A la vez, creyó oportuno e importante tener a sus hijos circuncidados algo por lo cual estaba siendo reprochado en su iglesia, lo cual les llevó a sentirse separados de sus hermanos en el Señor. Pronto, dejaron de asistir juntos a la iglesia, pero siguieron en la Congregación Mesiánica. David visitó el Kolel y compartió a Yeshúa con ellos, pero este hombre se ocultó en una esquina, pretendiendo no conocer a David y no esperaba que nadie en el grupo de estudio, supiera que era creyente. Pronto también dejó de asistir a la Congregación Mesiánica ¿Por qué?

 

Porque los servicios se hacían el Shabat y en el Shabat el no debía manejar nunca más en Shabat (regla rabínica). Consideramos que era el momento de advertirles la dirección peligrosa que estaba tomando, pero argumentó que NUNCA negaría a Yeshúa, que solo quería vivir una vida más placentera para Di-s, más acorde a la Torá. Pronto dejaron de venir al discipulado que teníamos en nuestro hogar, no respondieron nuestras llamadas y cuando les llamamos desde Israel, admitieron que ellos no reconocían a Yeshúa como el Mesías. .

 

Otro trágico caso es el de una mujer a quien Di-s uso poderosamente para Su Reino y quien fue una tremenda bendición para nosotros en nuestra aliyá. Cuando la mujer (Roni) escuchó mi testimonio en la conferencia del Bead Chaim (pro-vida Israel) sobre nuestro primer día en Eretz, se acercó a nosotros y nos preguntó si teníamos dónde quedarnos. Respondimos que no, puesto que éramos como Abraham, no sabiendo ni siquiera dónde ir, pero siempre obedeciéndole en el llamado al retorno a la Tierra de la Promesa.

 

Ella entregó una generosa ofrenda que realmente “nos salvo” de tener que retornar al exilio. Nos permitió que viviéramos sin pago de renta en su apartamento en Netanya por tres meses, mientras se procesaba nuestra solicitud de inmigración. Ella vivió en la Ciudad Vieja de Jerusalén pero que Di-s le había puesto la carga de conseguir dar vivienda a los creyentes que trataban de hacer aliyá (pero lo más largo que había cedido el apartamento era por tres días, no tres meses). Si no hubiese sido por esta mujer, nuestros fondos se hubieran agotado antes de que lográramos culminar el trámite. Roni fue también una militante comprometida con el ministerio pro-vida y trabajaba en su junta directiva. Una cosa hallamos muy curioso en ella, es que como nosotros siempre hablabamos de Yeshúa, nos advertía que no habláramos sobre Él o de cualquier asunto Mesiánico en lugares públicos. Era incluso peor en su apartamento de Jerusalén, pues vivía en un vecindario religioso y no quería que nadie supiera que era creyente. No quería que le enviáramos ninguna cosa mesiánica por correo pues podía ser chequeada su correspondencia o su apartado de correos. Pensamos que eso era algo paranoico. Pero como nosotros éramos “nuevos”  ¿quiénes éramos nosotros para preguntar?

 

Ella también tenía algún parentesco judío con el cual logró obtener la “aliyá” (inmigración a Israel), pero sabía muy poco de práctica del judaísmo, por eso se unió a un grupo de estudio Judío Ortodoxo en la Ciudad Vieja y frecuentaba un establecimiento propiedad de “Judíos por el Judaísmo” (anti-misioneros) quienes frecuentemente “respondían sus preguntas”. En nuestra última conversación telefónica Roni no continuó queriendo vernos o hablarnos, ni tampoco a ningún mesiánico o cristiano ¿Y qué acerca de Yeshúa? Ella respondió “El ya no es relevante en mi vida”, Roni había decidido convertirse al judaísmo ortodoxo.

 

Son historias muy tristes para describirlas, pero debemos estar preparados para enfrentar las tácticas del enemigo, debemos estar armados con buenas respuestas para  aquellos que están comenzando a dudar de su fe por los argumentos y enseñanzas anti-misioneras. Un recurso necesario es la obra del Dr. Michael Brown, "Answering Jewish Objections to Jesus" (Respondiendo Objeciones Judías a Jesús –en inglés-).

 

Relataremos las difíciles experiencias que atravesamos mi marido David y yo, sobre el tema de conversión.

 

¿CONVERTIRSE O NO?

 

Vivir en Israel como no judío es muy duro, especialmente si uno es el marido de una judía y más si ella es Judía Creyente. Porque Israel ha sido fundado como un cielo seguro para los judíos, en la cual pueden determinar su propio destino sin amenazas de gentiles o de dominación extranjera, sin restricciones de inmigración donde los derechos de los no judíos son limitados. En el pasado las esposas no judías podían obtener automáticamente la ciudadanía de su marido y también sus hijos, pero la práctica de la Ley si no la letra de la Ley, ha cambiado drásticamente.

 

Con la inmigración masiva de Rusia y de Europa Oriental (aliyá) y el gran número de no judíos que inmigraron junto con algún familiar que calificaba para el “derecho al retorno” por tener algún antepasado judío por un abuelo, las autoridades se han puesto capciosas.  Igualmente los Judíos Mesiánicos no son bienvenidos a Israel y hacen todo lo posible para evitar su retorno para que Israel no cambie y sea un estado gentil o cristiano. Por causa de estos factores, el Ministerio del Interior no le asegura a mi marido David ciudadanía porque no tiene documentos que prueben algún antepasado judío. El nació y creció en Polonia y allí todos los documentos y registros de nacimiento, paternidad, genealogías, etc. desaparecieron durante la Segunda Guerra Mundial, cuando el antisemitismo estaba en su apogeo. La madre de David falleció y su abuela no podía hablar, de tal manera en Israel es considerado un no judío y solo se le concedió una visa de turista. Esto nos creó muchas dificultades para las cosas mas simples como abrir una cuenta, rentar un teléfono celular o recoger un paquete certificado en la oficina de correos es difícil sin la carta de identidad azul de los ciudadanos de Israel, lo cual comenzó con el tiempo, a minar su auto confianza y autoestima. Además, el estar casada con un no judío, en un matrimonio mixto es un “estigma” en Israel, igual que en la antigüedad cuando se prohibía a los judíos dar en matrimonio a hijos o hijas a otras naciones paganas.

 

Por supuesto, nosotros somos uno en el Mesías, pero la sociedad tradicional judía israelí no acepta esta visión.  De esta manera, perdemos muchos beneficios e incentivos financieros no solo porque inmigramos de Canadá, sino porque no somos ambos, ciudadanos. Pero Di-s obra todas las cosas para bien, hemos continuado confiando en Él para nuestra provisión y ha sido fiel. Todos estos factores, se combinaron para que consideráramos hacer la conversión. También un deseo secreto de mi corazón, ha sido siempre, tener una boda judía, bajo la Jupá, donde mis padres y mi familia pudieran regocijarse conmigo y mi marido, unidos en matrimonio. Si mi marido se convertía, pensamos invitar a mi padre a nuestra boda en Jerusalén y que gozoso día sería aquel. Oramos por eso y nos reunimos con un rabino conservador quien vivía en una calle cercana. Se veía muy bueno, simpático e inteligente. En ningún momento preguntó por nuestra fe. Un grupo de estudio estaba con otra pareja de la que ya he comentado, al cual nos unimos. Cada semana nos reunimos a discutir la Fiestas Judías, costumbres y creencias. Era interesante y agradable, había un solo problema, la necesidad de ocultar el hecho de que éramos creyentes en Yeshúa, teníamos que quitar el afiche que decía “Porque de tal manera amo Di-s al mundo…”y revisar la casa cada semana y esconder cualquier cosa mesiánica o cristiana que hubiera recibido o leído de tal manera que cuando llegara la reunión no quedara al descubierto “nuestro secreto”. Pero noté algo que estaba sucediendo, nuestras vidas juntas, nuestra relación matrimonial y nuestra relación con Di-s se sentía seca. Paz, amor, y gozo habían fluido en todos los sitios de nuestro hogar y no podríamos perder tiempo en recuperar estos maravillosos regalos no importa cuanto debíamos esforzarnos. Todavía orábamos, todavía leíamos la Biblia pero no estábamos conectados fraternalmente con ninguna congregación mesiánica de creyentes. David se veía más afectado que yo (estoy compartiendo esta información personal con su completo consentimiento y conocimiento con la esperanza que pueda ministrarle a otros).

 

El amoroso, humano, paciente y gentil marido que había conocido se veía más trasnochado y transformado en un hombre de corazón duro, egoísta, impaciente, airado, y crítico. Empecé a sentirme como si me hubiera casado con un “no creyente”. No importaba cuánto tratara yo de compartir lo que sentía sobre este cambio de mi marido y me sentí que todo llegaba a unos oídos sordos, y empecé a orar y ayunar, pero David no quería ayunar, prácticamente dejó de leer su Biblia y de orar y sentía que ir a la Iglesia era “aburrido”. Fue un tiempo muy desesperado en mi vida. Un día percibí que Di-s me estaba diciendo que el cambio de mi marido era porque estaba entrando en la conversión al Judaísmo. Compartí esto con él y estuvo de acuerdo (afortunadamente) en que esta era la causa. El día siguiente nos reunimos con la pareja con quien estudiábamos y les confesamos abiertamente que somos creyentes en Yeshúa. David también concertó una cita con el rabino para explicarle la razón por la cual decidió. La reacción del rabino fue favorable cancelar sus clases y le confesó claramente su fe en Yeshúa, no así la reacción de la pareja de estudio.

 

David en el tiempo que se pasó en el curso de conversión se hizo más crítico a todo, en especial a los ministerios y organizaciones cristianas. Se mostró más amargado contra aquellos que se esfuerzan por el movimiento cristiano pro-arrepentimiento, afirmando que el arrepentimiento no era suficiente si no estaba acompañado de restitución. Al cancelar la conversión y realizarse en Jerusalén una conferencia sobre este movimiento, me dijo un día que “nosotros no podíamos criticarlos, por lo menos están haciendo algo para mostrar su amor y preocupación por Israel y por los judíos”. Me di cuenta que estaba en franco camino a la recuperación.

 

Creemos que Elohim permitió este “trago amargo” y por medio de esta terrible experiencia para un propósito mayor. No para el propósito de conversión como pensábamos antes, sino por otras razones:

Para conectarnos con esas personas;

Para confesar a Yeshúa delante de este particular rabino;

Para dar a la pareja de estudio la oportunidad de arrepentirse y volver a su primer amor;

Para darnos conocimiento, sabiduría y experiencia práctica sobre el tema de conversión al judaísmo;

Es un tema muy volátil en la actualidad para que advirtiéramos a otros sobre este asunto que involucra el crecimiento del movimiento de las raíces judías del cristianismo el cual avanza en la iglesia cristiana.

Algunas congregaciones mesiánicas incluso animan a sus miembros a entrar en el proceso de conversión al judaísmo, mientras otros desean fervientemente vivir en Israel y buscan la conversión para lograr “aliyá”. Algunos de los creyentes con quienes nos reunimos en Israel son también “matrimonios mixtos”  y también tratan de convertirse y también detienen el proceso a mitad de camino. Estos matrimonios nos informaron puesto que se reunían con muchos quienes se han convertido y cada uno se percibe que están confundidos o perdidos.

 

Seguro que ahora que yo he publicado esto, seguro que recibiré una avalancha de correos informándome de parejas convertidas diciendo que no están confundidos ni perdidos. La pareja antes mencionada cree que no hay diferencia entre el poder y la unción que tenían desde que negaron a Yeshúa. Pero la pregunta aquí es ¿Dónde está la fuente del poder? Para mí, y desde nuestro punto de vista y experiencia personal, ese proceso de conversión formal al Judaísmo Rabínico de cualquier forma, es colocarse en forma voluntaria, bajo la autoridad espiritual de un principado anti-Yeshúa, que crea un peligroso precipicio que te puede conducir a la caída y a las tinieblas.

 

Agrego, en conclusión, que estoy muy gozosa de tener mi espíritu lleno, en el fuego por el Señor, la lectura de la Biblia, el regreso de mi marido a la oración ferviente, también al amor, la paz y el gozo en nuestras vidas. Y veo al futuro, el día cuando nos uniremos bajo la Jupá con nuestro novio, en la cena de las Bodas del Cordero de Elohim, ¡Aleluya!  Elohim es fiel, pero el pecado se agacha tras la puerta y su deseo es destruirnos, pero debemos sobreponernos a eso, porque el adversario (ha Satán) está como león rugiente buscando a quién devorar, que el Espíritu de Elohim nos conceda, a su pueblo, sabiduría en este día, “Porque no seamos engañados de Satanás: pues no ignoramos sus maquinaciones. (2ª Corintios  2:11)

 

Escrito por  Hannah Nesher (traducido por Eliezer Bograd)

 

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